Tarjeta de visita para Frutadenda Zurian: Un diseño fresco que conecta con el sabor de lo cercano.
Cliente:
Frutadenda Zurian
Servicios:
Tarjetas de Visita
Un diseño fresco que conecta con el sabor de lo cercano.
Hay pequeños comercios que conquistan por el trato, la cercanía y el producto que ofrecen. Frutadenda Zurian es uno de ellos. Y cuando un negocio así apuesta por una tarjeta de visita, el diseño necesita transmitir esa esencia que se respira nada más entrar por la puerta. Este proyecto buscó precisamente eso: crear una pieza visual que representara el frescor, la calidad y el cariño que rodean a esta frutería.
El cliente dio libertad completa para confeccionar la tarjeta, lo que permitió trabajar un concepto directo, natural y equilibrado. Se eligió una paleta de tonos verdes y matices inspirados en producto fresco, perfecta para reforzar la identidad del comercio. La estructura frontal mantiene la información clara, ordenada y fácil de identificar, lo que facilita que cualquier cliente pueda encontrar los datos de contacto en cuestión de segundos.
La composición se completó con una parte trasera sencilla, limpia y visualmente coherente con la marca. Aunque esta tarjeta no incorpora elementos de cita como en otros proyectos del estudio, se cuidó que el reverso reforzara el mensaje principal: un comercio local que valora la presentación, la calidad y la coherencia en cada detalle. Esa sensación de cuidado visual funciona como reflejo del producto que venden cada día.
Este diseño forma parte del porfolio de Zigor Design, donde cada proyecto se trabaja con intención, claridad y una estética alineada con la marca. Si te apetece descubrir más trabajos relacionados, puedes visitar esta sección del estudio. Y para quienes disfrutan explorando contenido sobre comercio local y alimentación, este recurso externo puede resultar especialmente útil: Slow Food International.
En el día a día de un pequeño comercio, una tarjeta de visita puede convertirse en una herramienta poderosa: acompaña cada compra, refuerza la confianza y recuerda al cliente dónde volver cuando quiera repetir. Por eso este diseño se creó con esa mirada práctica, honesta y fresca que mejor representa a Frutadenda Zurian.
La intención fue clara desde el principio: diseñar una tarjeta que respirara naturalidad, que se sintiera cercana y que reflejara el compromiso con el producto bien presentado. Cada decisión, desde el color hasta el equilibrio visual, se pensó para aportar coherencia a la marca y reforzar su presencia local. Una tarjeta que funciona, acompaña y se recuerda.


